Somos Denisse y Jimena, ambas Health Coaches pero cada una con una personalidad única, experiencias propias y distintos gustos, pero unidas por nuestro amor por la alimentación y la vida saludable y es por eso que en el 2017 nos juntamos y formamos TriSanna, donde creamos programas y talleres que te ayudarán a ser tu mejor versión, saludable y feliz.

Somos entrenadoras de salud y te ayudaremos a desbloquear tu potencial para maximizar tu performance en cualquier campo que se relacione con la salud integral. Esto incluye, pero no se limita, a la alimentación.
No te enseñaremos, sino que te ayudaremos a aprender por ti mismo, lo cual hará que las nuevas prácticas de salud, alimentación y bienestar que aprendas puedan durar en el tiempo y las puedas aplicar en tu día a día sin problemas.
TriSanna no se trata de dietas, sino de coaching en salud, alimentación y bienestar.
Imagínate que estás en un gimnasio lleno de gente. ¿Qué ves? Si te das cuenta y prestas atención, hay 3 tipos de personas ahí:
Hay los caseritos, los que ya saben qué es lo que quieren y tienen que hacer. Son los que llegan al gym, ya tienen su rutina anotada, ya saben qué ejercicios deben hacer, con cuánto peso, etc. Envidiable su energía y enfoque ¿No es así?
Por otro lado, también hay los que son nuevos o que nunca le agarran el ritmo; que son los que están un poco perdidos, persiguen a los instructores del gimnasio para que les indiquen qué máquina deben hacer, con cuánto peso, etc.
Por lo general no son constantes, van cuando les provoca, si sale otro plan se van y cuando regresan al gym terminan lesionándose porque se cansan de perseguir al coach y se mandan a hacer cosas solos. Por lo general, este tipo de persona es el que tira la toalla y no alcanza su meta. Suelen regresar y repetir el ciclo de ir algunas veces, aburrirse, irse... ellos son los que le llenan los bolsillos al gimnasio, tristemente.
Por último, están los que están decididos a alcanzar su meta y que han contratado un coach personal, un personal trainer. Los ves a un costado del gimnasio, con un entrenador a su lado todo el tiempo, como si fuera su guardaespaldas, no sólo indicándole todo lo que debe hacer y cómo, sino exigiéndole, incentivándolo y acompañándolo todo el camino ¿No es verdad? Realmente se esfuerzan y sudan la gota gorda y el entrenador no los deja parar, porque está enfocado en  que alcance su objetivo.
Los Health Coaches somos esos entrenadores personales. Somos los que estamos ahí, guiándote, poniéndonos fuertes cuando debemos serlo, escuchándote cuando nos toca, enseñándote y dándote las herramientas para que tú mismo logres tus metas, sea mejorar tu salud, adquirir nuevos y mejores hábitos, alcanzar un peso más saludable al aprender sobre porciones, recetas saludables, mejores opciones y que tú puedas tomar las mejores decisiones para ti. Somos los que te vamos a insistir y dar ánimos para que no tires la toalla.

Ojo, no estamos aquí para decirte qué hacer ni qué comer, sino que te daremos las pautas que necesitas para que tú mismo encuentres lo que te va bien a ti, lo que te hace bien a ti como persona individual, en base a las cosas que te gustan, están a tu alcance y cumplan con tus objetivos. Todo esto se basa en un principio básico que es la #bioindividualidad. Porque nadie es igual a otra persona. Ni en composición muscular, ni en gustos, ni en experiencias, ni en talla, ni en cultura, etc
Tu Health Coach te ayudará a encontrar lo que mejor te funcione a ti. Por eso, trabajamos con y para nutricionistas, doctores y otros profesionales de la salud para ayudarte a cumplir tus metas de salud y bienestar.
Te orientaremos, te guiaremos, te presentaremos un abanico de opciones que quizás no conocías, desde productos orgánicos, súper alimentos, distintos tipos de dieta elaboradas por nutricionistas y especialistas (Whole30, Keto, Paleo, etc.), recetas nuevas y antiguas en su versión más saludable, proveedores, etc.
En TriSanna te ayudaremos a conocerte  para que te conviertas en experto no en una dieta, no en un ejercicio, sino en ti: un experto de tu propia salud y de tu propio bienestar.
La Consuelo
Soy una de las fundadoras de TriSanna, en donde soy Health Coach desde el año 2017. Me fascina la música, amo cocinar, me encanta la jardinería, viajar y hablo como cotorra. Soy bachiller en Marketing y Gestión Comercial por la Universidad San Ignacio de Loyola pero mi pasión por la alimentación y la salud me llevó a certificarme en Cocina, Nutrición y Medicina Ayurvédica por el Instituto Védika y posteriormente en Plant-Based Nutrition por la Cornell University, como Health Coach por el Institute for Integrative Nutrition y, además, como Coach especializada en Whole30. Además, en el 2015 cree y soy blogger en La Consuelo, página en donde comparto recetas y tips para una vida más saludable .

Crecí en la clásica familia limeña, que todos los fines de semana iba al KFC de Benavides para que los niños jugaran en los súper juegos que tenía ese local. No teníamos una sola comida en casa sin una Coca Cola en medio de la mesa – obviamente a los chicos les echaban azúcar al vaso de gaseosa para “quitarle el gas porque hace daño”.
Crecí rechonchita, súper ansiosa, con serios problemas de concentración y memoria, asma, bronquitis, alergias y lo peor, desde los ocho años sufrí de migrañas súper intensas que me tuvieron en la clínica varias veces, internada por el dolor insoportable, por la gastritis que me generaban los medicamentos que tomaba o llamando ambulancias frecuentemente para que me durmieran por el dolor que venía acompañado de mareos y nauseas. Desde peque anduve de especialista en especialista; resonancias, mapeos, tomografías, full exámenes, pastillas innecesarias (entre ellas, ansiolíticos, anticonvulsivos, vasodiladores, etc), gastando mucho tiempo  y

dinero sin encontrar solución alguna. Este dolor constante me llevó, ya de adulta, a buscar una solución alternativa, aprendiendo a buscar la salud a través de la alimentación, llevando talleres de alimentación viva, vegetariana, vegana y demás, en mi afán de encontrar una solución a mi sufrimiento, porque verdaderamente sufría y conmigo mi mamá que me llevaba a cuanto doctor conocía porque le dolía verme sintiéndome mal desde tan chiquitita.
Es así que empecé con la certificación en Ayurveda, que despertó mi interés en este mundo de la salud y bienestar, estudiando luego Plant-Based Nutrition para finalmente terminar siendo Health Coach, porque descubrí que era mi pasión.


Los años que pasé sufriendo por las migrañas incontrolables, también los pasé sufriendo de desórdenes alimenticios, sintiendo que era lo único en mi vida sobre lo cual tenía control: mi peso. Subí mucho de peso y luego sentí que, mientras mi peso fuera el que yo creía en mi mente que era el adecuado para mi, todo estaría bien, así es que empezaron las restricciones y los problemas. Llegué a pesar 42 kg (con mi casi 1.70mts), pasaba enferma la mayor parte del tiempo, resfriada, con dolor de cuerpo, muchísimo frío, con gastritis, sin ánimos, sin fuerzas, etc – “ah, pero regia” pensaba yo – y qué lejos de la realidad estaba eso, porque sólo me veía como una flacucha enferma.

 

Años después, ya recuperada de los desórdenes alimenticios, seguía mi batalla contra las migrañas hasta que llegué al mundo de Whole30 y luego de casi 30 años de dolores y doctores, mis migrañas desaparecieron como por obra de magia al eliminar de mi alimentación algunos grupos de alimentos. No era que yo ”fuera migrañosa pues” como alguna doctora me dijo. No era que “tendría que tomar pastillas el resto de mi vida” como me dijeron. En mi caso específico, eran el gluten y el azúcar agregado. Así de simple. Pasé de tomar entre 5 y 6 pastillas diarias - que no se conseguían en Lima sino que me las traían desde Argentina y eran un "coctel bomba" como me dijo mi último neurólogo - a tomar una al mes, como mucho. Finalmente conocí una vida sin dolor y fue maravilloso, tanto para mi salud, para mi estado anímico, el de mi familia y ¡mi billetera!.


Estas experiencias, malas y buenas, son las que finalmente me ayudaron a entender que mi lugar en el mundo estaba en ayudar a otras personas a no terminar como yo lo hice en algún momento, creyendo que lo único importante era el peso sin importar cómo me sentía y sufriendo de una salud papupérrima que pudo evitarse desde un inicio con una alimentación correcta y deporte. Además, luego de descubrir y vivir en carne propia la salud a través de la alimentación, entendí que podría ayudar a más personas a mejorar su calidad de vida cambiando hábitos alimenticios que los llevara a pasar por la misma experiencia que pasé yo, en la cual descubrí que los alimentos, o nos curan o nos enferman, y que sólo está en nosotros hacer pequeños cambios y aprender a tomar mejores elecciones al alimentarnos para gozar de una salud plena.

Cuando éramos pequeños era común cometer errores como los de la comida rápida o las bebidas azucaradas y los dulces porque nuestros papás no sabían más, la información no estaba disponible. Ahora sabemos mejor y es nuestra responsabilidad hacer algo al respecto. No hay más excusas. Está en nuestras manos crear nuevos y mejores hábitos para tener una alimentación correcta que nos ayude a ser nuestra mejor versión,  más saludable y feliz.

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Soy blogger de Jimena Comida Sin Estrés, y una de las fundadoras de TriSanna. Amante de la cocina, el yoga, el arte y la vida saludable. Además soy Health Coach certificada por el Institute for Integrative Nutrition de Nueva York y bachiller en Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Lima. En el 2017 me certifiqué como profesora de Yoga a través de United Yoga y el profesorado de 200 hrs de Rae Indigo y este año, como Coach especializada en Whole30 pero, más allá de los estudios que haya tenido, quisiera contarles brevemente sobre mi experiencia personal y cómo llegué a ser Health Coach.
Pasé largo tiempo cuestionándome qué era lo que andaba mal conmigo. Desde pequeña tuve varios malestares que no me permitían hacer las cosas como el resto de la gente. Moría de sueño todo el día y en las noches tenía insomnio, siempre estaba cansada a pesar de que mi vida era bastante inactiva, sufría de estreñimiento crónico y cambios de humor, por mencinar algunas de las cosas por las que pasaba en mi día a día. A medida que fui creciendo, empecé a tener dolores en diferentes partes del cuerpo, a los que ningún doctor encontraba explicación y todo eso, además de afectarme físicamente, afectaba mi relación con el mundo, con las personas cercanas a mí y conmigo misma.
Al no tener ninguna respuesta que me diera una solución, me la pasaba investigando
Todos nuestros tejidos y células necesitan de alimento para formarse, fortalecerse y mantenerse vivos y sanos y, si ese alimento no es el adecuado, nuestro cuerpo empezará a quejarse y, con el tiempo, terminará fallando y enfermándose.
Fue a partir de que mejoré mi alimentación que mi vida empezó a cambiar asombrosamente. ¡Fue increíble! Los dolores fueron desapareciendo, mi cuerpo se transformó y como un cambio bueno jala a otro, empecé a hacer deporte diario y realmente sentí que en pocos meses rejuvenecí 10 años. Sin embargo, a pesar de llevar una vida saludable en cuanto a alimentación y ejercicio, no tenía controlado mi nivel de estrés. La verdad, yo nunca me sentí estresada, pero el cuerpo es sabio y empieza a enviar señales.
A mí me dio dolor de cabeza por dos meses, todos los días, a toda hora, no paraba nunca. Intenté de todo, fui a doctores, terapias alternativas de todo tipo, pero nada lograba acabar con el dolor intenso hasta que, finalmente descartado todo lo físico, me di cuenta de lo importante que es también lo emocional dentro de la salud. Si no manejamos el estrés u otros sentimientos o situaciones por las que podamos estar pasando, adecuadamente, no importa qué tan saludable comas y qué tanto ejercicio hagas, el equilibrio total no se va a dar. Entonces, sumado mi interés en temas de alimentación a mi pasión por la psicología, decidí estudiar para ser Health Coach y un mundo nuevo empezó para mí. Un mundo más feliz.
 
Estoy segura de que, si fuéramos más conscientes de la importancia de elegir adecuadamente con qué nos alimentamos, podríamos evitar muchas enfermedades y dolencias, obtener más energía y pasar una vida más placentera y feliz, porque la vida está para disfrutarse intensamente, compartirla y amar. No podemos dejar que la comida o las preocupaciones nos dominen, debemos aprender a escuchar a nuestro cuerpo, tomar mejores decisiones y siempre recordar que la alimentación no sólo es sobre lo que ingerimos, nuestras emociones y pensamientos cumplen un rol muy importante también.
 
Mi misión como Health Coach, es apoyar a las personas interesadas en mejorar su salud, a integrar cambios en su alimentación y estilo de vida, de manera que puedan alcanzar el equilibrio que buscan. Nunca es tarde para mejorar, cambiar hábitos y reconectarnos con lo que realmente nos hace bien. Nunca es tarde para soltar lo que no suma y elegir quien quieres ser.
www.comidasinestres.com
sobre las posibles causas de mis malestares y fue así como llegué a tomar conciencia de la importancia de la comida como alimento, lo importante que es elegir los alimentos adecuados para formar tu cuerpo y nutrir todos tus órganos.
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